Tres plantas abarrotadas sobre una calle lateral albergan la tienda de videojuegos retro más famosa de Japón. Los cartuchos de Famicom y Super Famicom llenan cajas de madera, las Game Boy cuelgan en filas y las paredes están llenas de estanterías con consolas en caja desde la Sega Mark III hasta la Dreamcast. En la última planta, un diminuto salón recreativo con máquinas de los años noventa y un bar de Famicom antiguo con olor a ramen instantáneo mantienen el ambiente de una habitación de la infancia.
Ve con paciencia y una lista de títulos en japonés, porque el género está ordenado por plataforma y por alfabeto. Todo está probado y con bloqueo regional como el original, así que comprueba tu propio hardware antes de comprar. Las fotografías se toleran, pero los pasillos son estrechos.
- La entrada es una simple escalera junto a una calle lateral, así que busca el cartel pixelado de Mario en lugar de un escaparate
- Los cartuchos en caja son mucho más caros que los sueltos, y los cartuchos de Famicom sueltos de los cajones pueden costar menos que un café
- El salón recreativo de la quinta planta funciona con monedas de 100 yenes y las máquinas están configuradas en su dificultad original